-Oye… Tenemos que hablar.- Dio un sorbo a su colacao fresquito y se le quedo bigote de leche en los labios.
Ella dejó de ojear su revista, la cerro y le miró a sus ojos azules: ¿Qué pasa, Oliver?
-Bueno… No se muy bien por donde empezar
-¿Qué te ha pasado? ¿Algún accidente doméstico? ¿Algo grave? ¿Familia?
-No, no. No te preocupes por nada de eso. Es algo que tu no te imaginas
-Pensé que había sido algo grave. Joder, Oliver.
-¿Algo más grave que la angustia de estar enamorado?
-¿Enamorado? ¿Enamorado de quien?
Él la miró, abrío los ojos, esbozó una sonrisa, y la volvió a mirar. La miró por tercera vez y dijo: ¿De quién crees?
-Oliver… tenemos catorce años, ¿No crees que somos demasiado jóvenes para enamorarnos?
-No
-Entonces yo tampoco lo creo.
Y tan sólo bastó una mirada, de sus ojos azules, de los suyos marrones. Una caricia, un acercamiento. Un tirante mal colocado… y todo lo demás
sábado, 20 de marzo de 2010
-Oye… Tenemos que hablar.- Dio un sorbo a su colacao fresquito y se le quedo bigote de leche en los labios.
Ella dejó de ojear su revista, la cerro y le miró a sus ojos azules: ¿Qué pasa, Oliver?
-Bueno… No se muy bien por donde empezar
-¿Qué te ha pasado? ¿Algún accidente doméstico? ¿Algo grave? ¿Familia?
-No, no. No te preocupes por nada de eso. Es algo que tu no te imaginas
-Pensé que había sido algo grave. Joder, Oliver.
-¿Algo más grave que la angustia de estar enamorado?
-¿Enamorado? ¿Enamorado de quien?
Él la miró, abrío los ojos, esbozó una sonrisa, y la volvió a mirar. La miró por tercera vez y dijo: ¿De quién crees?
-Oliver… tenemos catorce años, ¿No crees que somos demasiado jóvenes para enamorarnos?
-No
-Entonces yo tampoco lo creo.
Y tan sólo bastó una mirada, de sus ojos azules, de los suyos marrones. Una caricia, un acercamiento. Un tirante mal colocado… y todo lo demás
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario